Acerca del Proyecto

La Red por la Justicia Social en las Inversiones Globales, es un esfuerzo conjunto de varias personas y organizaciones de distintos países, que busca desafiar uno de los aspectos más anti-democráticos del orden económico mundial –las reglas que rigen la inversión internacional. Leer mas.

Multimedia

Gigante del tabaco utiliza las reglas de inversión global para cuestionar políticas de protección a la salud

Por Aldo Orellana López, para la RJSIG*

19 de Diciembre de 2012

Este artículo fue escrito basado en una entrevista con Alberto Villarreal de REDES Amigos de la Tierra Uruguay, quien participó en la 5ta Conferencia de las Partes del Convenio Marco de Control del Tabaco, realizada en Seúl, Corea del Sur, en Noviembre de 2012.

En las últimas décadas las luchas sociales han  logrado una expansión importante de los acuerdos globales que protegen los derechos básicos de la gente.   Los derechos humanos, los derechos laborales, la salud y el medio ambiente se encuentran protegidos por una serie de acuerdos vinculantes firmados mayormente con el auspicio de Naciones Unidas y de otros organismos multilaterales. Sin embargo, todos estos logros se encuentran amenazados por las corporaciones multinacionales que también han creado mecanismos internacionales de cumplimiento obligatorio para proteger de sus inversiones. Estos dos regímenes se encuentran en franca confrontación, pues sus lógicas son completamente diferentes: el primero busca proteger a la gente por encima de cualquier interés corporativo; y el segundo busca proteger las inversiones por encima de los derechos de las personas.

Este escenario de confrontación entre las corporaciones y el interés público ya se ha evidenciado en muchas ocasiones, sobre todo cuando se trata de control de recursos naturales y medio ambiente. No obstante, existe una batalla particularmente joven en el que estos dos regímenes se están enfrentando ferozmente. Se trata de la industria del tabaco, una industria que mata a 6 millones de personas cada año en el mundo, que está utilizando el régimen de protección de inversiones  para atacar al régimen de salud pública que tiene que ver con el control y la reducción del consumo de tabaco a nivel global.

Intentos de eludir un acuerdo global que protege la salud pública

El Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el Control del Tabaco entró en vigor en 2005 y fue ratificado por 175 países. Este convenio es una respuesta a la gran cantidad de muertes que se producen por enfermedades asociadas al tabaco en el mundo, razón por la cual se ha convertido en uno de los tratados con mayor aceptación en historia de las Naciones Unidas. Además es el primer tratado mundial de salud pública de carácter vinculante, es decir, de cumplimiento obligatorio para los países firmantes.

Lo que hace este convenio es promover medidas para reducir, y en última instancia erradicar el consumo del tabaco en el mundo. Para ello  propone acciones y políticas estatales concretas, como el  establecimiento de ambientes libres de humo, la prohibición de la publicidad, la impresión de imágenes de advertencia en los empaques de los cigarrillos, la elevación de los impuestos, etc.

Según Alberto Villarreal – un activista de REDES Amigos de la Tierra Uruguay, una organización que apoya las medidas antitabaco del gobierno uruguayo y que lucha para desmantelar el poder de las corporaciones, este Convenio tiene una característica particular que lo diferencia de otros; identifica a un enemigo claro e irreconciliable: la industria del tabaco.  Del mismo modo, las tabacaleras ven a este tratado no solo como un obstáculo para generar grandes ganancias, sino como una amenaza a su propia existencia, por lo que le ha declarado una guerra abiertamente.

La compañía Philip Morris es la más grande tabacalera  en el mundo, y a través de sus múltiples filiales, está utilizando las armas que le da el régimen global de protección de inversiones para atacar al convenio.

En ese sentido, son 3 los casos más importantes que actualmente llaman la atención de la gente. Esas demandas son en contra de Uruguay, Australia y Noruega.

En Uruguay, país en donde registran 5,000 muertes anuales por enfermedades asociadas al tabaquismo, se aprobó una legislación que obliga a imprimir advertencias más grandes en las cajetillas de cigarrillos. También se prohíbe vender distintas presentaciones de una misma marca, es decir, una marca no puede tener matizaciones como light, blue, dorado, etc. Philip Morris, sin acudir a la justicia local, demandó directamente a Uruguay  en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a las Inversiones – CIADI, por incumplimiento del Tratado Bilateral de Inversiones Uruguay –Suiza, y exige una compensación de 2,000 millones de dólares.

Otro caso relevante es en contra de Australia, en donde se registran más de 15,000 muertes anuales por enfermedades asociadas al tabaquismo, que le significan a la sociedad un costo de 30,000 millones de dólares. El gobierno de este país dispuso que a partir de diciembre de este año, 2012, el empaquetado de los productos de tabaco sea genérico,  es decir, con el mismo diseño, color, forma, sin logotipos y con grandes advertencias para todas las marcas. Philip Morris, después de perder en los tribunales locales, demandó al país por daños comerciales en un tribunal de la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho – UNCITRAL, argumentando la violación de un Tratado Bilateral entre Australia y con Hong Kong. Y en este caso Philip Morris emprendió una segunda estrategia a través de la Organización Mundial del Comercio – OMC, en donde utiliza algunos países  como apoderados para sus propósitos. Es el caso de Ucrania, Honduras y República Dominicana, que han demandado las políticas de Australia ante la OMC argumentando estas políticas afectarán la producción y comercialización de tabaco que producen, que afectará el comercio, sus ingresos por exportaciones y el empleo en sus territorios.

En Noruega, en donde se producen más de 5,000 muertes anuales por enfermedades asociadas al tabaquismo, se prohibió la exposición de cigarrillos en anaqueles de tiendas. Philip Morris dijo que es ilegal y demandó a ese país en el marco del La Asociación Europea de Libre Comercio – EFTA, que finalmente fue desestimada por tribunales locales. Según Villarreal, en el caso de Noruega, si bien Philip Morris perdió la batalla en los tribunales del país, es de esperarse que esté escudriñando la letra chica de algunos acuerdos para encontrar una figura legal que le permita demandar a este país en alguna instancia internacional.

La estrategia de Philip Morris

Es evidente que esta tabacalera no solo quiere luchar en contra de las políticas domésticas de cada país, lo que quiere es destruir el convenio marco de la OMS sobre el control del tabaco. Su estrategia consiste en interferir en el complimiento los objetivos de este tratado, utilizando para ellos las armas internacionales que tiene a su disposición.

La misma OMS ha calificado estos hechos como interferencias de la industria tabacalera en el cumplimiento del convenio, y en el día Mundial Sin Tabaco celebrado el 31 de mayo del presente año, hizo un llamado a los gobiernos nacionales resistir estos ataques cada vez más agresivos. La industria utiliza estos juicios y demandas para intimidar y finalmente silenciar a los países que quieran adoptar medidas de reducción de consumo de tabaco en sus territorios. Los gobiernos se privan de tomar medidas porque existe la posibilidad de ser demandados, lo que implica millones de dólares en defensa legal, y una eventual compensación que puede llegar a decenas de millones de dólares.

El régimen de salud o el régimen de inversiones. ¿Quién tiene la última palabra?

Villarreal afirma que casos como estos no deberían ser juzgados bajo las reglas de protección de inversiones y por los tribunales como el CIADI. En el caso de Uruguay, afirma, “no debiera ser juzgados por el tribunal del CIADI. El tribunal del CIADI es ilegítimo. El tribunal del CIADI está Intrínsecamente inclinado a defender los derechos de los inversionistas, en donde la salud pública es un asunto secundario.

En el caso Uruguayo en particular, el tribunal del CIADI aún no ha decidido si tiene o no  jurisdicción para dirimir la demanda. Es importante entonces la presión internacional para que éste y otros tribunales reconozcan que no es de su  competencia tratar estos casos. En sus palabras “El CIADI no tiene jurisdicción en este tema porque esta legislación (antitabaco) se instituyó en Uruguay en cumplimiento del Convenio Marco de la OMS sobre el control del tabaco, que es vinculante para los países firmantes.  Uruguay está cumpliendo con este convenio que ha firmado.”

En ese sentido, la estrategia del gobierno se estaría enfocando justamente  a atacar la jurisdicción del CIADI sobre el caso, y se basa en 3 puntos principales. La primera es que PM no deliberó primero en tribunales locales; segundo que no se está hablando de una inversión que promueve el desarrollo, sino de un producto que provoca miles de muertes y cuesta millones de dólares en la atención de casos de tabaquismo; y finalmente que el TBI Suiza –Uruguay no contempla la impugnación de medidas de salud pública.

En opinión de Villarreal éstos son argumentos válidos, aunque  no son garantía para  que el CIADI no acepte el caso, debido a que para decidir su jurisdicción y sus fallos, este  tribunal se basa solamente en los acuerdos internacionales de protección de inversiones, ignorando otros convenios globales que protegen los derechos de la población. En ese sentido Villarreal nos comenta que las iniciativas  de la ciudadanía también son importantes, una de ellas es solicitar audiencias al tribunal del CIADI para presentar argumentos desde la sociedad civil acerca de por qué este caso no compete a su jurisdicción.

La importancia del caso

“Cada año mueren más de 6 millones de personas por enfermedades asociadas al tabaquismo. Eso es lo que está en juego. Desde nuestro punto de vista se debe no sólo cuestionar a la industria misma, sino a los instrumentos que les dan derechos extraordinarios a las transnacionales, y que hoy en día les permiten impugnar políticas de salud pública.”

Las palabras de Alberto Villarreal son contundentes. El caso es muy importante, no solo porque  se está a punto de sentar precedentes en la guerra en contra el tabaquismo, sino también  porque se definirá qué tipo de regímenes valen más: el que quiere proteger la salud de la gente, o el que protege las inversiones de las corporaciones. Los gobiernos  ahora han decidido proteger la salud de sus poblaciones, pero ahora esta decisión no está en sus manos, sino en las de un montón de abogados sentados en sus escritorios a miles de kilómetros de los países afectados.

* Con la colaboración de Jim Shultz y Mads Ryle, Democracy Center


También puede leer:

Australia: así son las nuevas cajetillas de cigarrillos sin colores ni marcas Fuente: BBC Mundo / 1 de diciembre de 2012


2 comments to Gigante del tabaco utiliza las reglas de inversión global para cuestionar políticas de protección a la salud

Leave a Reply

 

 

 

You can use these HTML tags

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

*


8 − = cinco